También a ellos

Soneto núm. 28

No vayan a pensar que mis cariños
han sido y son tan solo para ellas,
sin duda por graciosas y por bellas;
también quiero a mis nietos, a mis niños,

no obstante su hurañez y desaliños;
quiero que sigan de Jesús las huellas,
que lleguen más allá de las estrellas,
más blancos que el vellón de los armiños.

Procuro que en mis versos algún día
encuentren la verdad y algún consuelo,
del mundo en la penosa travesía,

ya sea por los aires en un vuelo
o por las olas de la mar bravía,
pensando en las sentencias del abuelo.

Enero 12, 1943.