Soneto núm. 38
Inés: yo te dijera “Jinesilla”,
que es tu padre español, y tú muy guapa,
y él te pondrá bajo de recia chapa
en torre de marfil, o de Sevilla.
Y mientras que más tarde alguien te pilla
y tu ser de sus garras no se escapa,
yo tenderé bajo tus pies la capa
de mi amistad y de mi fe sencilla.
Acuérdate que he sido tu maestro,
y no seas conmigo altiva o mala,
sino, antes bien, una excelente chica.
Que Dios te libre de cualquier siniestro,
pues eres flor que suave olor exhala,
mas ese olor es de la Pilarica.7
Enero de 1943.









