Qui non est mecum, contra me est

Soneto núm.62

Son en verdad cristianos justamente
quienes guardan los santos mandamientos
de Dios y de su Iglesia en los momentos
de prueba y tentación precisamente.

Pero el que es con el mundo consecuente
ajustando su vida y movimientos
a sus máximas, fábulas y cuentos,
no va con Jesucristo, ciertamente.

Será sin duda alguna Su enemigo,
cual lo dijo enseñando Su doctrina:
“Todo aquel que no va siempre conmigo

”irá en contra de mí”. Bella, divina
es la voz de Jesús; si no Lo sigo,
ya sé que labraré mi eterna ruina.

Enero de 1943.