Soneto núm. 10
Pájaros de las selvas mexicanas,
arpas del aire, lánguidos arrullos,
de palomas polífonos murmullos,
de suspiros, de liras y fontanas:
Venid hasta las bóvedas galanas
de la Virgen que alumbran los cocuyos
de los cielos, de cielos que son Suyos,
cual las tierras ubérrimas indianas.
Prestad a mis sonetos armonía
y belleza y encanto y luz de gloria,
porque son para Ella, la alegría
del Tepeyac y de su tierna historia,
de esa Morena de la Patria mía,
que es y será nuestra final victoria.
Dbre. de 1942









