Soneto núm.69
Me asombra que, mirando tan siniestros
los métodos actuales comunistas,
dejen apoderarse de las pistas
y campos del saber a esos maestros
sin moral y sin Dios; pero sí diestros
en mantener las juventudes listas
para seguir haciendo más conquistas
por medio de despojos y secuestros.
El socialismo extraño y embustero,
que lo más bello y lo mejor incauta,
vale en izquierdas lo que vale el cero.
Mas porque dio unas notas de la pauta,
¡ya redactó su artículo tercero…!
¡Ay, pobre burro que tocó la flauta!
Enero de 1943.









