Soneto núm.57
¡Ah!, cómo me divierto con los nenes,
haciéndoles creer que mi pañuelo
fabrica, ya un mamón, ya un caramelo,
y los lleno de dichas y de bienes.
Por cierto que no sé, no sé de quiénes
pudiera recibir más desconsuelo,
ni recabar en este ingrato suelo
más poca gratitud ni parabienes.
Pero ellos muy contentos me rodean
y me hacen dibujarles tigres, leones,
caballos, elefantes y camellos;
perros, y cuanto inventan y desean.
Y ¿saben con qué pagan los bribones?
¡Con publicar que los pintaron ellos!
Enero de 1943.









